Quién es: Manuel García Viño
Qué hace: Escribiente, traduccionero y crítico literario.
Fecha de ingreso en la galería: 10 de noviembre de 2005.
Por qué es un cretino: este deficiente representante de la especie homo sapiens es fundador de la revistilla "La Fiera Literaria" (que se manifiesta cada martes en el diario "La Razón", adalid de la libertad de expresión de lo más carca del país, con el nombre "El cubil de la Fiera"), cuyo propósito, al parecer, es oponerse; al estilo adolescente, digamos. Es un poco triste esta actitud adolescente, sin embargo, en un capullo que, por su aspecto, hace 40 años que peina canas. No se me ocurre forma mejor de poner a este subnormal profundo en ridículo que citando algunos de sus propios excrementos mentales:

[...]en la revista [por "La Fiera Literaria"] hay gente muy importante, la mayoría joven, que tardará algún tiempo en dar su nombre[...]

Nosotros somos radicales; ya está bien de tanto casticismo, de tanta valoración de lo local, hay que defender la universalidad.

Nosotros estábamos en la clandestinidad cuando Luís María Ansón nos reconoció que La Fiera estaba realizando una labor de higiene impresionante.

De su réplica a Antonio García Muñoz:
[...]Otra temeraria afirmación suya es la de que a mí no me conoce ni Dios, ante la que no tengo más remedio que pensar que, una de dos, o usted es Dios o usted es tonto.[...]En 1997, la revista Anthropos dedicó un número monográfico a mi obra, algo que jamás harán con la de usted, si existe, ni con la de Javier Marías.[...]Yo no puedo garantizar, señor García, que Dios me conozca, pero sí la Virgen, pues se me ha aparecido dos veces.[...]Sr. García: dedíquese a sus labores; escribir no es lo suyo. Mas si se empeña en hacerlo, apréndase la sabia lección de este refrán rumano: "A veces, las gallinas vuelan más alto que las águilas. Pero las gallinas nunca alcanzarán las nubes".

En este artículo de la web Rebelión, intitulado Los escritores más vendidos y el retraso mental, el viejo oligofrénico se expresa de la siguiente forma (en una plastifrase de seis o siete líneas; igual la senilidad le lleva a creerse Thomas Bernhard):

En este trabajo me propongo mostrar que los escritores españoles promocionados por el sistema de la industria cultural [aquí incluye, entre otros, a Antonio Muñoz Molina, Javier Marías, Almudena Grandes, Rosa Montero, Antonio Gala, Maruja Torres, Juan Luís Cebrián, Espido Freire, Lucía Etxebarría, Eduardo Mendoza, Rosa Regás, Juan José Millás, Elvira Lindo], del que es portavoz el diario El País, no sólo escriben de manera pedestre y apoyados en una estética -por llamarla de algún modo- obsoleta, no ya decimonónica, sino pregaldosiana y carecen por completo de un concepto del género novelístico y de una concepción del mundo, como todo verdadero escritor debe tener, sino que, en su incapacidad expresiva y su dificultad para pensar con madurez, se muestran ridículos y hasta risibles, rozando a veces la expresión propia de un retrasado mental.

Y siguen 116 puntos, cuidadosamente numerados, en los que desmenuza igual número de fragmentos de los cuatro primeros autores (i.e., Antonio Muñoz Molina, Javier Marías, Almudena Grandes, Rosa Montero); uno casi se puede imaginar al pobre imbécil con un bic rojo en la mano y aspecto de profesora de primaria solterona de la época de Franco, tomando indignadas notas en un moleskin, el cuaderno de los campeones, con apretada y enfermiza caligrafía. Reconozco que servidor no ha leído nada de las dos señoras, Rosa Montero y Almudena Grandes (y sí de Antonio Muñoz Molina y de Javier Marías), pero voy a citar literalmente el comentario de mi amigo Sergi Puertas al artículo del babuino:

Y encima se mete con Marías echándole en cara que no se maneja con los palabros. Conste que a veces me aburre, pero embarcarse en una cosa así viene a ser como intentar demostrar que Hendrix no sabía tocar la guitarra o que Picasso no tenía ni puta idea de pintar. Te garantiza al 100% que a la que pongas el ultimo punto y aparte en tu articulo habrás quedado como gilipollas.

En fin, que la gente se gana la vida como puede, y algunos se suben a una columna de alabastro (bueno, a una pila de ejemplares atrasados de La Razón, en el caso concreto del tontolculo este) para otorgar certificados de corrección literaria. De hecho, ya va bien que estén subidos en alguna parte, porque así molestan menos y siempre queda la esperanza de que se caigan y se escoñen. Encima, al parecer, es amiguete de Sánchez Dragó; ¿se puede caer más bajo?
Enlaces:
Entrevista a Manuel García Viño en la revista Generación XXI
Artículo "Los escritores más vendidos y el retraso mental", en la web Rebelión
Réplica de Manuel García Viño a Antonio García Muñoz, en el blog Gatopardo